viernes, 30 de septiembre de 2011

La ida y el viaje

LA IDA
Inauguro el blog con el post de la ida donde relato como llego a Queenstown. La frase del blog “Historia de una ida y una vuelta” esta sacada de El Hobbit, el cual tiene mucha relación con Nueva Zelanda, mi llegada/vuelta dentro de unos meses y el paralelismo entre Bilbo Bolsón y yo. Él, personaje acomodado y poco aventurero en su agujero hobbit; también gran amante de la buena comida. Yo por mi parte atrincherado en “ca” mi hermana ;))) y disfrutando de la deliciosas comiditas en “ca” mi madre.

Un buen día aparece Gandalf para ofrecerle una aventura inolvidable a través de montañas, lagos, ríos, etc donde conseguirá un gran tesoro (“miiii tesooooooro”) y una gran experiencia. Por mi parte me visitó “la crisis” y me dijo: “anda majo, vete a aprender inglés a Nueva Zelanda porque aquí está todo vendido”, va a ser una gran experiencia a través de montañas, lagos, ríos, etc y conseguirás un gran tesor…bueno, no se que tesoro me voy a llevar. Si aprendo inglés y traigo una buena experiencia lo consideraré un tesoro. Eso si, gastándome mis buenos cuartos.

EL VIAJE
La verdad es que me preocupaba un poco la dureza del viaje. Son muchas horas, 33 incluidas las paradas:
madrid-londres: 2,5h + parada (British Airwais Airbus A320)
londres-singapur: 13h + parada (Qantas Airbus A380)
singapur-melbourne: 6h + parada (Qantas Airbus A380)
melbourne-queenstown: 3h (Jetstar Airbus A320)

Hasta Londres fue todo correcto. Era la parte más llevadera. Después venía lo gordo. El caso es que ha sido el viaje más agradable de cuantos he hecho nunca. Lo primero por ver y probar el nuevo Airbus A380 (“la ballena”), que si no me equivoco no tienen más de 2 años. Que pasada de avión, es impresionante por grande sobre todo, lujoso, espacioso por dentro, silencioso. No se si hubo turbulencias pero si las hubo ni me enteré. Nada más sentarme me pidieron unas mujeres cambiarme el sitio por el de atrás, imagino que para estar juntas. Como pude les dije que si era también “window” “no problem”. No estaba dispuesto a quitarme de la ventanilla ya que la elegí previo paso por caja, por supuesto aquí todo tiene su precio (y bien caro, leches). Me senté junto a una pareja mayor australiana la mar de agradables.
El avión era tan moderno que tuve mi primera experiencia religiosa en el baño justo antes de despegar. Entro, cierro la puerta y tenía tanto botón que pensé que me había metido en cabina por error. No había manera de abrir el grifo. Me sentí como Paco Martínez Soria con la boina y la hogaza con chorizo bajo el brazo. Son impresionantes las alas que tiene el bicho, arqueadas hacia abajo en reposo y rectas en vuelo. Solo montar en él valió la pena pagar lo que pagué.
De todas formas, aun siendo cómodo, seguían siendo muchas horas metido en él y yo sin “entertainment”. Sudores fríos me caían por la frente. Todos los asientos tenían su pantalla. Imagino que para informar, echarte la película y poco más. Pero cual es mi sorpresa al empezar a toquetearlo, y ver que es toda una plataforma de “entertainment”. Películas, música, juegos, plano con info del vuelo, cámara exterior para ver lo que ve el piloto. Con mando a distancia dentro del brazo. Me vi “Los ojos de Julia” y escuché toda la música que pude entre cientos de discos/películas. Todo en un sistema tipo Ipad con pantalla táctil. Tranquilos, no me voy a enrollar más con el avión. Una imagen del susodicho:

a380

Hicimos un “landing” en Singapur, un par de horas mirando los duti fris, y seguimos con un “take off” hacia Australia. Nada nada, se acabó el Vallecan English porque ahora estoy en …….. NUEVA ZELANDA. Cuidadito conmigo, que estoy de un subidito y de un chulín. Por cierto, tanto en Australia como en NZ dicen “cenqui”, no “cenquiu”.

Pero al igual que fue este un viaje de lo más agradable, el trayecto de Melbourne a Queenstown  fue una pesadilla, de lo más incómodo. Más de 2 horas moviéndose el avión (un A320 guarrindongo) de forma brusca, o sea que no eran unas simples brisas.
Pero aaaaaay, después de la tormenta viene la calma y después de lo malo lo bueno. Estábamos llegando a Nueva Zelanda y en cuanto se relajó el asunto toda la gente miraba por las ventanillas. Queeeee pasada, estábamos sobrevolando los Alpes del Sur. Interminables cadenas de montañas nevadas asomando entre las nubes. En los claros se veían los valles con sus ríos flanqueados por paredes nevadas hasta la mitad. El mayor espectáculo que he visto en mi vida y mira que me asombraron las cataratas de Iguazú. Imagino que será parecido a sobrevolar los Alpes u otra zona montañosa. Ninguna de las fotos de Google Earth y secuencias que he visto en el Señor de los Anillos hacen justicia de la realidad. Ni llegan a trasmitir las sensaciones que yo tenía e imagino que el resto de gente que se asomaba desde el avión.
Cuando aterrizamos entre los montañones, al bajar del avión te topas con una explanada que está a una altura de unos 500m y de forma brusca aparecen The Remarkables, una pared de unos 1800m. Fue una impresión verlas con una claridad y nitidez fuera de lo normal. No se si por la limpieza de la atmósfera o por el contraste entre la zona marrón, la parte nevada y el cielo despejado tan azul. Estas montañas no son de las más altas de Nueva Zelanda, pero me han gustado por lo escarpadas y por los riscos tan afilados:

remarkables_min

Un vídeo con las vistas del aeropuerto:

Y una última foto de las vistas desde la residencia de estudiantes:

vista_reavers

Bueno, enhorabuena al que haya llegado hasta aquí. Solo son un par de líneas sobre mis sensaciones y que debía gracias a la expectación sobre un viaje tan increíble. A partir de ahora escribiré sobre la rutina que tendré en el día a día. A parte de las fotos que he puesto, queda mucho material por tomar y según vaya teniéndolo lo pondré.

3 comentarios:

  1. Hola Bilbo!

    Primeramente enhorabuena por aguantar todas esas horas, ¿Como llevas el jetlag?.

    Me gusta el marco blanco que le has puesto a las fotos, les dan un aire más pro. He flipado cuando he visto que la foto de la sala de espera estaba hecha con la Sony. Muy buena calidad.

    Lo que comentas de los Alpes tiene que ser impresionante, yo cuando estuve en la Patagonia, en uno de los vuelos también tuvimos una vistas espectaculares.

    Bueno y ahora lo importante, ¿Son guspas las kiwis?.

    Hala, a seguir bien.

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  2. Que tal tio,
    pues el jetlag ya está superado. Solo el primer día que estaba muy cansado y me acosté por la tarde, eso si, de madrugada me tenías sentado al pie de la cama, en paños menores y cruzado de piernas comiéndome una galleta y los ojos como platos. Menuda foto. Pero ya está superado.

    El marco blanco te lo pone Blogger y no se como quitarlo. A mi no me gustan los marcos y menos blancos que no favorecen el contraste. Mejor al aire. La verdad es que la Sony es más que decente para el tipo de cámara que es. El problema es si la pides un poco más. Los paisajes con encuadrar bien ya lo tienes casi todo hecho pues o enfocas al infinito o utilizas hiperfocal. Pero si jugamos con la profundidad de campo o la obturación ya se arruga. Hay que dejar paso a las reflex.

    Pondré un post con una foto que mandé en Madrid que refleja a la perfección lo que se ve desde el aire.

    Para ser sincero, no sabría decirte si las kiwis son "guspas" jajajaja. Aquí hay mucho turista, habrá pocas kiwis. Eso si, locas como cencerros. Es imposible dormir con tanto grito y tanta fiesta. Si lo llego a saber me hospedo en un geriátrico.

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